Yoga es una disciplina milenaria originaria de India. Su significado en sánscrito es UNIÓN, unión del cuerpo con la mente, de la mente con el alma… Aunque estos conceptos son un poco abstractos y difíciles de comprender, lo que es importante es entender que este concepto encierra la idea de que el yoga te proporciona armonía contigo mismo.   Muchas personas acuden al yoga buscando mayor salud física, mental, emocional o un desarrollo espiritual, luego algunos prefieren tomar contacto con esta disciplina a través de las posturas, otros a través de la meditación y otros a través del estudio. Lo bueno es que esta práctica es muy amable porque aunque te ofrece posibilidades infinitas puedes tomar sólo lo que esté bien para ti en ese momento, aporta beneficios adaptados a tus necesidades, sólo práctica física, o relajación, o mostrarte y beneficiarte de todo su esplendor.   Todas las personas son bienvenidas a la práctica de yoga, vengan de donde vengan y busquen lo que busquen. El yoga se adapta a la persona y no al revés.   Es muy importante, cuando emprendemos una práctica de yoga, entender que no existe competición ni con los compañeros que te rodean, en caso de una práctica grupal, ni contigo mismo. Nos basamos en el respeto hacia nuestro cuerpo. No hay que alcanzar ninguna meta, no hay que hacer la postura perfecta ni llegar a ningún sitio, ya estás en el sitio en el que tienes que estar, contigo mismo.   La práctica de yoga no se limita a la esterilla, es una práctica cotidiana que está presente en todas tus acciones y relaciones, y precisamente uno de sus significados es estar presente en lo que hacemos.   Para mí el yoga es una manera de sentir y estar en el mundo.